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Análisis

Análisis de Marvel's Wolverine: garras de primera, corazón de cartón

Insomniac logró un combate salvaje y un apartado gráfico que impacta, pero lo rodeó de personajes sin vida, errores constantes y una historia que nunca termina de emocionar. Un juego que se queda a medias.

Por Yago Sosa
Fundador y editor

5 minutos de lectura
Análisis de Marvel's Wolverine: garras de primera, corazón de cartón
Imagen: Insomniac Games / PlayStation
Juego
Marvel's Wolverine
Plataformas
PS5
Lo jugamos en
PS5, de principio a fin
Desarrolla
Insomniac Games
Salió
15 de septiembre de 2026
Precio
US$69,99 (unos $133.400 con impuestos o $117.600 con tarjeta global)

Hay juegos que se arruinan por falta de ambición y otros que se arruinan por falta de tiempo. Marvel’s Wolverine parece de los segundos. Lo terminé y me quedé con una sensación rara: la de haber jugado algo que en los momentos de acción es una fiesta y que, apenas baja el ritmo, deja ver todas sus costuras.

Insomniac, el estudio de los Marvel’s Spider-Man, venía con la vara altísima. Y en lo que más importaba, hacer sentir que sos Logan con las garras afuera, cumplió. El problema es todo lo demás.

Un ritmo que no te deja respirar

Lo primero que llama la atención es la velocidad. Marvel’s Wolverine arranca acelerado y mantiene ese ritmo casi durante toda la partida. Hay pocos tiempos muertos y las pausas aparecen en momentos muy marcados, casi como si el juego te avisara: “acá podés bajar un cambio”.

Durante buena parte de la aventura eso juega a favor. El juego no se estira, no te llena de tareas de relleno y te lleva de una pelea a la siguiente sin vueltas. Pero esa misma urgencia, como vamos a ver, también le juega en contra: la historia no se toma el tiempo que necesitaría para que te importe lo que pasa.

Pelear es lo mejor que tiene

Si hay una razón para jugar Marvel’s Wolverine, es el combate. Es frenético, directo y te dan ganas de estar peleando todo el tiempo. Hay una variedad decente de combos y de formas de terminar con los enemigos, y la brutalidad está bien lograda: cada pelea se siente salvaje, como tiene que sentirse con este personaje.

Ahora, conviene no exagerar. Es un buen sistema, pero nada del otro mundo. Con las horas, los recursos se repiten y no aparece esa capa extra de profundidad que te obliga a cambiar de estrategia. Y el árbol de habilidades no ayuda: es chico y poco profundo. Las mejoras llegan, pero rara vez cambian de verdad la forma de jugar.

Se ve increíble, y la sangre lo sabe

En lo gráfico, no hay discusión: el juego se ve increíble. Se nota la calidad técnica de Insomniac en los escenarios, la iluminación y, sobre todo, en la violencia. La sangre empapa la pantalla todo el tiempo y está muy bien resuelta. Es un juego que no esconde lo que es, y en ese sentido cumple con creces lo que muchos fans le pedían a un Wolverine para adultos.

Por eso duele más lo que viene.

Un mundo lleno de zombis

Apenas salís del combate, la inmersión se cae. Los NPC son el punto más flojo: se mueven y reaccionan como si estuvieran apagados, casi como zombis que ocupan lugar en el escenario. Las ciudades se ven hermosas, pero se sienten vacías de vida.

A eso se suma la cantidad de errores. No hablo de un detalle aislado, sino de fallas que aparecen una y otra vez a lo largo de la partida y que te sacan de la experiencia. En un estudio de este tamaño y con un juego de este presupuesto, eso es difícil de justificar. Insomniac viene sacando parches desde el lanzamiento, pero la versión que jugué todavía los tenía.

Personajes que no se sienten humanos

El diseño de personajes es, para mí, uno de los mayores problemas. Muchos rostros se ven poco naturales, con expresiones que no terminan de transmitir lo que la escena pide. Hay excepciones, y la más clara es Sabretooth: está muy bien hecho, impone y se siente como una amenaza real.

Sabretooth, con el pelo largo y los dientes apretados, en medio de una pelea

Sabretooth, el personaje mejor logrado del juego. Imagen: Insomniac Games / PlayStation.

En la otra punta está Jean Grey. Es un personaje central en la historia de Logan y acá queda completamente olvidable, con facciones faciales muy pobres que le quitan peso a cada escena en la que aparece. Cuando un juego quiere emocionar, las caras importan, y Wolverine falla justo ahí.

Jean Grey, con los ojos encendidos de violeta, usando sus poderes

Jean Grey: un personaje central en la historia de Logan que acá queda desdibujado. Imagen: Insomniac Games / PlayStation.

Un Logan que no termina de cerrar

Marvel’s Wolverine intenta ser emotivo. Se nota en las escenas, en la música y en cómo está planteado el viaje del protagonista. Pero sus personajes no logran serlo.

El caso más evidente es el propio Logan. El juego lo lleva de su faceta más salvaje y descontrolada a la de alguien casi indefenso, que necesita contención para poder seguir adelante. La idea de mostrar al hombre detrás de las garras es válida, y otros juegos lo hicieron muy bien. El problema es cómo se hace: los cambios llegan de golpe, sin el desarrollo necesario, y el resultado es raro, muy raro. Pasa de bestia a cachorrito sin que el juego te convenza de por qué.

Un villano que se ve venir

Sin entrar en spoilers: la historia tiene algunos giros interesantes que levantan el interés en momentos puntuales. Pero el villano principal es bastante olvidable y, además, previsible. Mucho antes de que el juego lo revele, ya es obvio quién va a terminar siendo el gran enemigo. Cuando llega el momento, no hay sorpresa ni impacto.

Un juego que se quedó a medias

Al final, la sensación que deja Marvel’s Wolverine es la de un proyecto al que le faltó desarrollo. Hay una base muy sólida, con un combate que entretiene y un nivel gráfico de primera, pero alrededor aparecen decisiones que no se entienden y problemas que parecen haber quedado para después. Da la impresión de que en algún momento alguien dijo “bueno, ya fue, terminemos esto y pasemos a otra cosa”.

Esas fallas en la toma de decisiones opacan el resultado final. No es un mal juego y tiene momentos muy disfrutables, sobre todo si lo único que buscás es repartir garrazos. Pero de Insomniac y de uno de los personajes más queridos de Marvel se esperaba mucho más.

La crítica internacional fue algo más amable: el juego tiene un 75 de promedio en Metacritic. Mi nota es más baja porque, para mí, los problemas pesan más que lo que hace bien.

¿Lo compro?

Hoy, en la PlayStation Store de Argentina, la edición estándar sale US$69,99 y la Digital Deluxe, US$79,99. Con el dólar oficial a $1.550, el IVA del 21% y el 2% de Ingresos Brutos de CABA y Provincia de Buenos Aires, eso da unos $133.400 y unos $152.500 pagando con tarjeta argentina. Como el precio está en dólares, se mueve con la cotización.

Si pagás con una tarjeta global, como la de ARQ, no se cobran esos impuestos y se paga a la cotización de la billetera, de unos $1.680 por dólar. Así, la estándar baja a unos $117.600. Te explicamos cómo funciona en esta nota.

Si sos muy fan del personaje y lo que más te importa es la acción, lo vas a disfrutar. Si no, mi consejo es esperar una rebaja: a mitad de precio, la cuenta cambia bastante.

Fuentes

El veredicto

Pelear es un placer y se ve espectacular, pero todo lo que rodea a las garras se siente apurado y a medio terminar.

Hay cosas buenas, pero los problemas pesan. Mejor esperar una oferta.

Lo mejor

  • Un combate frenético que da ganas de pelear todo el tiempo
  • Gráficamente impactante, con una violencia que se siente y se ve
  • Un ritmo alto que casi no da respiro
  • Sabretooth, el personaje mejor logrado del juego

Lo peor

  • Demasiados errores técnicos
  • NPC sin vida, que parecen casi zombis
  • Diseño de personajes poco natural, con Jean Grey como peor ejemplo
  • Un Wolverine emocionalmente incoherente
  • Un villano previsible y olvidable
  • Un árbol de habilidades chico y poco profundo
#1Marvel's Wolverine está en el puesto 1 de 1 en el ranking de Sinapsis. Ver el ranking completo
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